Lo que viene después del diploma
 
Cualquier programa de refuerzo, la parte de una Estrategia de Aprendizaje que viene “después de recibir el diploma”, debe enfocarse en reforzar las habilidades y conceptos claves. Esto, para que sus colaboradores retengan el conocimiento y apliquen lo aprendido en el puesto de trabajo.
 
Sin embargo, a la hora de diseñarlos e implementarlos, muchas organizaciones pierden el norte y terminan con programas que simplemente repiten el contenido de un curso, con un sistema de alarmas, o con un buen juego para sus colaboradores. Para aclarar qué son y sobre todo qué no son, hemos recopilado 5 mitos sobre los programas de refuerzo.

1. Un programa de refuerzo es un sistema de recordatorios.  
 
Un programa basado en Impulsadores de Aprendizaje es muy distinto a un sistema de recordatorios. Si bien el refuerzo se construye a partir del contenido existente, éste va mucho más allá de reciclar el contenido de un taller, un curso o una Ruta de Aprendizaje.
 
Por ejemplo, si en el salón de clase (virtual o presencial) el foco del aprendizaje fue construir conciencia sobre una serie de temas, en el programa de refuerzo se podrá avanzar en la exploración de los temas, pero contextualizando el contenido. Así, el refuerzo responderá a la pregunta de ¿cómo aplico esto en mi día a día? (Vea también: Cómo reforzar el aprendizaje para hacerlo realidad)
 
2. Un programa de refuerzo es costoso.
 
Un programa de  refuerzo no tiene que ser costoso para su organización. No requiere de un entrenador, o de un salón de clase. Tampoco le quita tiempo de trabajo a sus colaboradores.
 
Los Impulsadores de Aprendizaje pueden recibirse en dispositivos personales y completarse en intervalos cortos entre tareas del día a día.
 
3. Un programa de refuerzo es un juego.   
 
Es posible que involucre juegos, pero no es solo un juego. Dentro de un programa de refuerzo puede haber tabla de líderes, puntuaciones o interactividad para atraer a los usuarios y hacer que avancen de una manera eficiente. Cuando las lecciones de refuerzo motivan la competencia, los colaboradores son más propensos a completar los materiales.
 
4. Un programa de refuerzo equivale a retención.
 
Sus colaboradores pueden conocer mucha información, pero si no pueden usar lo que saben en el momento adecuado, el conocimiento se vuelve inútil. Así que, si bien el conocimiento es parte del refuerzo, los programas no se deben enfocar en su retención.
 
Un programa de refuerzo se debe enfocar en cerrar una brecha de aprendizaje, relacionada con quehaceres de éxito específicos. (Vea también: En realidad, ¿qué tanto se aprende haciendo?)
 
5. Un programa de refuerzo es micro aprendizaje.
 
Si bien un programa de refuerzo involucra micro aprendizaje, útil para despertar conciencia o aprender habilidades, en la práctica va mucho más allá: involucra aplicación, evaluación, práctica y trabajo diario nuevo.
 
 
Las organizaciones invierten la mayoría de su presupuesto de aprendizaje en lo que pasa dentro del salón de clase, cuando el aprendizaje en realidad sucede después, en el puesto de trabajo. De ahí la importancia de desarrollar programas de seguimiento como parte las Estrategias de Aprendizaje.
 
Si quiere conversar sobre cómo diseñar e implementar programas de refuerzo dentro de su organización utilizando Impusladores de Aprendizaje que llegan a los dispositivos móviles de sus colaboradores, haga clic Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o escríbanos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
 

Fuente:
- Wurth, Anthonie. 10 misconceptions about reinforcement. Mindmarker Blog. 2016.