"El activo más valioso de esta organización"
 
Es común oír a líderes referirse a sus colaboradores como los activos más valiosos de su organización. Tal vez suponen que el talento de las personas dentro de una organización es un activo intangible, y de ahí la razón de atribuirle importancia y cuidarlo.
 
Sin embargo, la verdad es que ni los empleados ni su talento son activos. Decirlo no solo es impreciso, sino que parte de unos supuestos que implican unas decisiones que en últimas impactan negativamente la retención, la motivación y el desempeño de las personas. Esta es la verdad: los empleados de su organización son inversionistas. Veamos porqué y cómo abordar esta realidad.
 
Empecemos por lo básico… Las compañías no pueden comprar personas ni ser dueñas de su talento; sí pueden comprar y ser dueñas de maquinaria. Las personas y su talento se pueden ir a otras compañías; el know-how no. Perder a una persona clave dentro de una organización tiene un efecto negativo inmediato; los activos intangibles ganan y pierden valor gradualmente. Es decir, los empleados no son activos.
 
Por otro lado... Cada día laboral, un empleado decide cuánta energía le imprime a su trabajo. La cantidad no depende de las órdenes de su jefe, sino de la motivación e inspiración transmitida por su líder. ¿Cuándo una persona imprime toda su energía? Cuando ve el potencial de invertir en sí misma a través de nuevas experiencias, habilidades y dinero ofrecidos por su trabajo. Es decir, los empleados son inversionistas: la fuente de capital humano, tanto como los accionistas son la fuente de capital financiero.
 
¿Cómo abordar esta realidad?
 
1. Entienda qué es lo que está invirtiendo cada empleado y qué retorno espera a cambio.
 
2. Identifique dónde se encuentran los intereses de su organización con el retorno esperado de los empleados.
 
3. Implemente Estrategias de Aprendizaje que desarrollen habilidades ubicadas en esa zona de interés mutuo.
 
Acá hay 10 habilidades por las cuales sus empleados le van a agradecer: pensamiento crítico; escucha; manejo del tiempo; retroalimentación; planeación; organización y delegación; construcción de equipo; facilitación; motivación; y mentoría.
 
4. Atraiga a los empleados adecuados, que van a obtener el tipo y la cantidad de retorno que están buscando como inversionistas.
 
Haciendo este cambio de mentalidad e implementando estas acciones, su organización impactará el desempeño, la motivación y la retención del talento. Recuerde que tener inversionistas de largo plazo es fundamental para el futuro de cualquier compañía. 
 
Si quiere mejorar la productividad de su empresa a través de Estrategias de Aprendizaje valiosas para sus colaboradores y su organización, escríbanos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..
 
Fuentes:
- CLO: Employees are investoris, not assets; Leimbach, Michael.  2016.
- TJ: Ten skills your employees will thank you for; Heisson, Christina. 2014.